Deconstrucción de árbol navideño

Una vez hay turrones en el súper, árboles y villancicos en las tiendas y se acerca el Black Friday, ya casi casi es Navidad! Así que manos a la obra…

Hoy inauguramos nuestra sección DIY con una DECONSTRUCCIÓN DE ÁRBOL NAVIDEÑO. Es la opción ideal para pisos pequeños o pisos grandes con un perímetro lleno de muebles y accesorios. Los abetos gigantes o los enanos no siempre son de nuestro agrado, así que sigue leyendo si quieres fabricar tu propio árbol de Navidad y obtener un resultado #MuyMuchoMás original que años anteriores.

El nombre Árbol deconstruido se nos ocurrió a raíz de la famosa tortilla de Adriá, una unión de los ingredientes de forma disruptiva.

Los “ingredientes” para este original árbol fueron:

  • Corcho
  • Guirnaldas
  • Luces 
  • Guirnalda plateada y otros adornos (a elegir)
  • Puntas y martillo
  • Cinta de medir y tijeras

El primer paso es decidir la superficie a decorar, teniendo en cuenta que las dimensiones del árbol de la foto, por ejemplo, son de 1,5m de altura (sin contar con la estrella) x 1,25 de ancho. La pared resulta ser el lugar idóneo para ponerlo: todo queda bien fijado, a prueba de niños y gatos, y sobre todo no ocupa espacio.

Tened en cuenta que, al llevar las lucecitas LED, es importante que haya un enchufe relativamente cerca (menos engorroso que usar alargadores).

 

 

 

En este tipo de corcho, el envase suele incluir 4 láminas cuadradas. Para poder utilizar un único paquete, hicimos un esquema a escala para intentar amortizar las 4 piezas, quedó algo como lo que veis en el corcho. La parte superior debía ser más estrecha, por lo que utilizamos 3 láminas cortadas en diagonal y una a la mitad para usar como centro de la parte central e inferior del árbol.

 

 

 

 

Una vez que cortamos las láminas, y dado que se fijan a la pared gracias a que toda la parte trasera es un adhesivo gigante, decidimos despegar solo las esquinitas para no estropear mucho la pared (que en este caso es de gotelé). 

 

 

 

 

Clavamos puntas en las esquinas de los triángulos, trazando una línea imaginaria donde irían las luces enganchadas por todo el perímetro del árbol. Es importante que cada vez que pases por una punta, la rodees con el cable de luces y sigas avanzando, y que quede lo más tirante posible.

 

 

 

 

Posteriormente, en el eje central, coloqué tres puntas más para colgar las tres guirnaldas. Era la forma de darle un poco de vegetación y aspecto de árbol gracias a las guirnaldas y al volumen que crean, parece que sale de la pared y queda chulísimo. Como este tipo de guirnaldas tienen una base de alambre, es fácil ir separando las ramas para que sobresalga de la pared.  Además, las ramas que quedaban más hacia dentro las fijamos a la pared para que no se despegaran del corcho mucho. 

 

 

 

 

Lo único que quedaría ya es decorarlo a tu gusto. En este caso, queríamos que el árbol quedara bien con la decoración del salón, que es en tonos naturales. Los adornos utilizados están hechos de materiales naturales como el papel, el mimbre, el esparto, el hilo o la madera. Dependiendo del momento del día, el resultado es el siguiente:

¿Qué os ha parecido? Con un nivel de bricolaje bastante básico, un poco de tiempo (no más de 2 horas) y un poco más de imaginación, podéis tener un árbol de Navidad #MuyMuchoMás original y práctico. ¿Se os ocurren más ideas? ¡Compartidlas con nosotros!