¿Trabajas sentad@?

¿Pasas más de 6 horas sentado al día? ¿Sabes que eso es tan nocivo como fumar? Quizás esto te interese… Vamos a darte una serie de claves para que incorpores a tu rutina diaria, de manera que compenses el trabajo sedentario:

  • Muévete 5/10 minutos por cada hora sentado. Sabemos que es complicado pero hay ciertas situaciones en las que seguro que es posible: cuando te llamen por teléfono, cuando te acercas a comentar algo en persona en vez de enviar un email, cuando tengas que ir a imprimir o a por agua…)
  • Ve andando al trabajo, aunque sea solo parte del trayecto. Pocos tienen la suerte de vivir cerca del trabajo, pero puedes probar a bajarte del bus, metro o tren un par de paradas antes. De ida, te ayudará a espabilarte y de vuelta, te dará tiempo para desconectar y llegar a casa más despejado.
  • Realiza estiramientos, por ejemplo, cuando vayas al baño. Los brazos, la espalda, el cuello o las piernas se resienten al estar siempre en la misma postura, y sufren más si la postura es sentada.
  • ¿Trabajas en las Cuatro Torres de Madrid? ¿O puedes permitir subir andando hasta la 3ª planta, donde está tu oficina? ¡Hazlo! Moverse es bueno.
  • Mueve las muñecas, los tobillos y el cuello. ¿Que por qué? Necesitas reactivar la circulación sanguínea cada horita más o menos.
  • Bebe agua, ¡no nos cansamos de decirlo! Así compensas la retención de líquidos provocada por tantas horas en la silla. Propónte tener en la mesa una botella de 1,5 litros y bébetela durante el día.
  • Infórmate bien de la postura que debes mantener, teniendo en cuenta los brazos, el cuello, la espalda, las piernas… ¡es super importante! También influyen la posición del monitor, del teclado, del ratón y hasta la silla.

Esperamos que estos truquis os hayan sido de ayuda. Son pequeños gestos que os permitirán llegar al final de día con más energía, tendréis menos problemas de espalda y probablemente hasta sonriáis #MuyMuchoMás.