Detox Digital

Hace meses que llevamos hablando del Digital Detox y de la necesidad creciente de desconectarnos de vez en cuando. Se dice que la publicidad suele ser el reflejo de una sociedad, y lo cierto es que estas navidades hay un boom de marcas que se suben al carro de la desconexión de lo digital y apelan a ella para tocarnos la fibra sensible. ¿Has tenido la oportunidad de ver las campañas de RuaviejaIkea ? A nosotros nos han encantado…

Pues bien, hoy os vamos a contar en qué consiste esto del Digital Detox o dieta digital, porqué es necesaria de vez en cuando y los beneficios que podría tener de cara a mejorar vuestra calidad de vida. Un estudio reciente afirma que damos una media de más de 2.500 toques al día a las pantallas de nuestros smartphones y que permanecemos unas 8 horas al día frente a algún tipo de pantalla. Es una dependencia en toda regla, con todo el estrés, ansiedad y pérdida de concentración que esto conlleva. 

Según te despiertas, probablemente tengas el móvil cerca y lo primero que hagas es mirar qué notificaciones te han llegado durante la noche. Mientras desayunas, puede que se desborde la leche del microondas o se te quemen las tostadas porque estás contestando algunos de los 973 mensajes de grupos en Whatsapp. Pocos son los que van leyendo o mirando a la nada en el transporte público, casi todo suelen ser cuellos doblados hacia las pantallas de sus smartphones. ¿Que te vas de cena? Cuenta cuántos ni miran el móvil durante la velada… Y suma y sigue… Es normal que los millennials no entiendan lo que era la vida antes del móvil, pero probablemente tú sí que lo sepas, e incluso a veces ¡hasta lo añores!

Que sí, que la vida ahora es más sencilla, hay ciertas cosas que se han simplificado y el móvil, no lo vamos a negar, te sirve para estar conectado con tu familia y amigos, escuchar música y leer sin límites o compartir todo lo que haces, comes o practicas en el gimnasio. ¿Se nos está yendo de las manos? Definitivamente sí. No pretendemos que te desconectes (¿cómo comprarías en TOVLIBOX entonces?) y te vayas a un refugio desdigitalizado en medio de la nada y con inhibidores de frecuencia, pero ¿y si pruebas a dejar el móvil lejos al menos un par de horas al día? Aquí van una serie de consejos para que sustituyas el móvil y disfrutes de una vida (a ratos) analógica:

  • Al llegar a casa, deja el móvil de lado. ¿Algo urgente? Todos los móviles tienen la posibilidad de configurarse para dejar activadas las notificaciones de ciertas personas o las llamadas. Si surge algo importante, te llamarán. Si lo piensas, ¿cuántas de las redes sociales que visitas una y otra vez son relevantes? El tiempo se pasa volando y cuando te quieres dar cuenta no te has duchado ni cenado ni preparado la comida del día siguiente. Deja activas las notificaciones de las apps indispensables.
  • Cuando estás con el móvil, a no ser que tengas superpoderes, no prestas el 100% de tu atención a lo que tengas delante sea una persona con la que te tomas un café, la serie de turno o incluso conducir. Es incompatible del todo, de verdad.
  • Vas a un concierto, te encuentras con artistas callejeros o estás de viaje. Que sí, que ya no hay carretes y puedes hacer todas las fotos y selfies del mundo. Ahora plantéate cuántas veces revisarás el móvil para ver todas esas fotos, o si realmente has disfrutado del show en directo o lo has estado viendo a través de la pantalla para que el encuadre sea óptimo. La entrada de un concierto por ejemplo, rara vez baja de los 50 euros, ¿de verdad es tan importante tenerlo todo documentado, renunciando a disfrutarlo de semejante experiencia?
  • Sustituye el móvil por la alarma al despertarte, la app del tiempo por las noticias o la radio… de esa manera no será lo primero que veas por la mañana (además, hay quien piensa que la señal del móvil durante toda la noche a menos de 1 metro de tu cabeza es de todo menos bueno). 
  • Activa el modo avión de vez en cuando, pero mínimo mientras duermes. También el modo noche filtra solo las llamadas importantes de los contactos que hayas marcado como favoritos.
  • Cuando estés con el ordenador o el móvil, fíjate en la postura de tu espalda y cuello. Probablemente sea encorvada y “relajada”, y eso no es nada bueno para la salud.
  • Evita usarlo cuando vayas por la calle. Las posibilidades de tropezarte, llevarte una farola por delante o chocarte con alguien aumentan tu riesgo y el de los demás. Mira alrededor, disfruta del paisaje, curiosea, observa y ¡sonríe!
  • Revisa la privacidad de tus apps y publicaciones. Estás sobreexpuesto y pierdes el control de tu intimidad. No son pocos los padres que se niegan a compartir publicaciones con la cara de sus hijos visible, y no es algo tan descabellado si lo piensas…
  • Cuando te entre un email, un whatsapp o cualquier notificación, intenta ser consciente y controlar los tiempos, ¿es realmente imprescindible que respondas de inmediato o puede esperar?

Al principio puede parecer difícil porque las tecnologías han pasado de ser un avance a una dependencia considerable. Da la sensación de que facilitan la vida, pero lo cierto es que en lo que a relaciones interpersonales se refiere no hace más que entorpecerlas. No hay nada como desconectar de vez en cuando y ser #muymuchomas responsables con el uso de móviles, tablets y ordenadores. Seguro que te conviertes en la envidia de los que tienes alrededor. La dieta digital no aporta más que ventajas.

[Si quieres profundizar en el tema, realiza este test de la OCU para conocer tu nivel de enganche.]